Prohíben el uso de grasas trans de uso industrial en Canadá

A partir del lunes 17 de septiembre, el uso de las grasas trans industriales queda prohibido en el país. Esto se produce luego de una recomendación del Primer Ministro canadiense sobre su uso tras la decisión de la Administración de Alimentación y Medicamentos de los Estados unidos prohibiera el uso de grasas trans y de aceites hidrogenados en todos los productos alimentarios fabricados en Estados Unidos.

Si bien en los papeles, la prohibición de la utilización de este tipo de grasas en la industria alimentaria canadiense entra en vigencia hoy, los expertos indican que el consumidor final verá los resultados reales en los anaqueles de los supermercados dentro de aproximadamente 2 años.

La grasa trans se crea inyectando hidrógeno en el aceite vegetal para que tenga una contextura más fuerte y fácil de esparcir. También se usa como conservante y para darle una textura más apetitosa a los productos, y está presente en una infinidad de alimentos que consumimos a diario.

Aunque muchos alimentos como los productos lácteos, la carne de res y de cordero contienen este tipo de grasas naturalmente luego de su proceso (y son menos dañinas), se ha comprobado científicamente que esta sustancia agregada con el objetivo de hacer más durables cierto tipo de alimentos, aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, entre otras.

El Ministerio de Salud de Canadá tomó la decisión de prohibir las grasas trans en todos los productos alimenticios en el país luego de varios años de movilizaciones de organizaciones de salud pública y otros organismos. Según datos estadísticos, este tipo de alimentos con grasas trans cobró la vida de 2,600 personas en un año. La prohibición es de amplio espectro, es decir, se aplica a todos los alimentos producidos en suelo canadiense, todos los alimentos importados más los alimentos preparados en restaurantes y casas de comida.

Los datos oficiales indican que este tipo de agentes utilizados en grandes cantidades en la industria de la alimentación son responsables del aumento de los casos de obesidad y de las enfermedades crónicas críticas en la población. Gracias a estos productos, hay una tendencia genuina a la acumulación de colesterol malo y la destrucción del bueno, lo que provoca la destrucción de barreras que protegen el corazón contra ciertas enfermedades crónicas. Con esta prohibición y el cambio del uso de grasas trans por ácidos grasos no saturados, se reducirá el riesgo de enfermedades coronarias. Este cambio ayudará particularmente a la población más joven, a las familias de bajos recursos y a los consumidores de zonas remotas.

Para entender la importancia de este cambio, y si bien el consumo de este tipo de grasas está disminuyendo progresivamente en el país, en la década del 90, Canadá era el primer consumidor mundial de grasas trans.

Para la OMS (Organización Mundial de la Salud), es recomendable que las grasas trans no superen el 1% de la ingesta calórica diaria de un ser humano. Y, aunque el proceso tomará dos años, pues el gobierno extendió una moratoria a los restauradores y otros minoristas para cumplir con la norma, el panorama está mejorando para el consumidor final en Canadá.

Fuente: Radio Canadá Internacional